
Museo Arqueológico
Medina Sidonia

El Museo Arqueológico de Medina Sidonia (MAMS) emerge como una suerte de cápsula del tiempo, que permite recorrer más de tres mil años de historia (desde la Prehistoria hasta el siglo XIX) a través del relato de la ciudad de Asido Caesarina, su versión romana.
Un viaje en el tiempo
La historia de Medina Sidonia es notable por su antigüedad y continuidad. El término municipal muestra restos que se remontan al Paleolítico, Neolítico y Edad de los Metales. En época romana, la ciudad adoptó el nombre de Asido Caesarina y vivió un auténtico florecimiento urbano: calles pavimentadas, redes de cloacas, fuentes, muros y viviendas que revelan una fuerte inversión constructiva.
Este esplendor se deja ver con claridad en el conjunto arqueológico sobre el que hoy descansa el museo: galerías subterráneas de alcantarillado, calles de losas enormes, criptopórticos abovedados… elementos que atestiguan el rigor urbano de una ciudad que dirigía su mirada hacia la modernidad de entonces.

El origen del museo y su contexto
El museo no es solo una sala de exposición: está literalmente levantado sobre las entrañas arqueológicas de Asido. El edificio acoge en su planta inferior un tramo de cloacas romanas, datadas en el siglo I d.C., con más de treinta metros de galerías perceptibles.
La historia institucional del museo es relativamente reciente: aunque la vocación para conservar los hallazgos locales venía de atrás, la creación formal del museo se produjo en 2011. Aun así, la génesis de la idea puede rastrearse a la década de los 1960–70, cuando los descubrimientos del alcantarillado comenzaron a despertar conciencia patrimonial.

Qué ver: Piezas y recorrido
El recorrido museístico se articula en torno a material arqueológico de amplia cronología, desde vestigios prehistóricos hasta objetos del siglo XIX. Pero destacan con especial brillo los restos del urbanismo romano de Asido: la calzada romana amplia (que en algunos tramos llegaba a los ocho metros de anchura), su red de aguas subterráneas, la vivienda abovedada, las columnas y esculturas que, a día de hoy, sorprenden en su buen estado de conservación.
Un ejemplo concreto: entre sus fondos se incluye una cabeza de mármol de época romana (siglo I a.C.), retrato naturalista de un hombre mayor, descubierta durante campañas de excavación en las galerías del propio conjunto arqueológico y cedida desde el Museo de Cádiz.

Importancia patrimonial y divulgativa
El museo cumple un papel doble: por una parte conserva y pone en valor el patrimonio arqueológico de la ciudad; por otra, lo difunde al visitante como pieza esencial de la historia de Andalucía y del suroeste peninsular. En un territorio donde las huellas fenicias, púnicas, romanas, visigodas, musulmanas y cristianas se entrelazan, el MAMS ofrece una lectura clara sobre la continuidad del asentamiento y el urbanismo a lo largo del tiempo.
El hecho de que parte del museo esté integrado sobre los restos romanos hace que la visita no sea solo contemplativa, sino literalmente "caminar sobre la historia". Este enfoque museográfico refuerza su valor como espacio de interpretación para públicos diversos.



