Sierra de Aznar y la ciudad romana de Calduba: el enigma arqueológico conectado con la Vía Lascutana en Cádiz

15.03.2026

Hoy, este enclave sigue revelando pistas sobre la historia antigua y sobre las rutas que, hace más de dos mil años, conectaban ciudades, campos y puertos en la "Baetica" romana.

CELESTINO PRIETO/ En el interior de la provincia de Cádiz, entre los municipios de Algar y Arcos de la Frontera, se encuentra uno de los enclaves arqueológicos más sorprendentes y menos conocidos de Andalucía: el yacimiento de Sierra de Aznar.

Situado en una posición dominante sobre el valle del río Majaceite, este enclave conserva los restos de una antigua ciudad que muchos investigadores identifican con CALDVBA, una población mencionada por el geógrafo alejandrino Claudio Ptolomeo en su obra Geographia.

Más allá de su posible identificación histórica, Sierra de Aznar constituye hoy una pieza clave para comprender la red de comunicaciones de la antigua provincia romana de Baetica, especialmente en relación con la VIA LASCVTANA, una arteria que articulaba el territorio gaditano de norte a sur.


Un enclave estratégico en el interior de Cádiz

El yacimiento se ubica en el Cerro del Moro, dentro de la Sierra de Aznar, muy cerca de Algar y a unos diez kilómetros de Arcos de la Frontera. Su altitud,  cercana a los 400 metros sobre el nivel del mar, permite dominar visualmente gran parte del territorio circundante, lo que explica su valor estratégico en la Antigüedad.

Este tipo de emplazamientos era habitual en el urbanismo antiguo: las ciudades se situaban en lugares elevados que facilitaban la defensa, el control de los caminos y el acceso a recursos naturales.

En el caso de Sierra de Aznar, el elemento fundamental fue el agua, gracias a los abundantes manantiales que brotan en la sierra. La presencia de estos recursos permitió el desarrollo de un asentamiento estable que estuvo ocupado durante varios siglos, desde época prerromana hasta el periodo romano.


Calduba: una ciudad romana citada por los geógrafos antiguos

Uno de los aspectos más fascinantes del yacimiento es su posible identificación con CALDVBA, una ciudad mencionada en el siglo II por Claudio Ptolomeo en su descripción geográfica de Hispania.

Según algunos estudios históricos y arqueológicos, la localización de Sierra de Aznar encajaría con las coordenadas aproximadas indicadas por el geógrafo para esta ciudad del conventus gaditanus, la división administrativa romana cuyo centro era Gades.

Si esta hipótesis se confirma, CALDVBA habría sido un núcleo urbano relevante en el interior de la provincia, conectado con las principales rutas comerciales y administrativas del territorio.


La conexión con la Vía Lascutana

Para entender la importancia de este enclave es imprescindible hablar de la VIA LASCVTANA, una antigua ruta romana que recorría el interior de la actual provincia de Cádiz.

Esta vía articulaba el territorio conectando ciudades, explotaciones agrícolas y enclaves estratégicos. A lo largo de su recorrido partían numerosos caminos secundarios, que enlazaban con poblaciones cercanas y con áreas productivas del interior.

El asentamiento de Sierra de Aznar, probablemente CALDVBA, habría estado conectado con esta vía principal mediante uno de esos ramales secundarios, integrándose así en el sistema de comunicaciones que estructuraba la provincia romana.

Gracias a esta red de caminos, productos agrícolas, aceite, vino y otros recursos podían circular desde el interior hacia ciudades portuarias como Gades, desde donde se exportaban a todo el Mediterráneo.


El impresionante sistema hidráulico romano

Uno de los elementos más extraordinarios del yacimiento es su complejo hidráulico romano, considerado uno de los sistemas de almacenamiento de agua más singulares de Andalucía.

En la ladera del cerro se conservan grandes depósitos excavados en la roca y construidos en distintos niveles. Este conjunto formaba parte de un castellum aquae, es decir, una infraestructura destinada a captar, almacenar y distribuir el agua procedente de los manantiales de la sierra.

Entre las estructuras documentadas destacan:

  • una gran cisterna principal destinada al almacenamiento de agua

  • piscinas de decantación que permitían limpiar el agua antes de su distribución

  • canales y conducciones que aprovechaban la pendiente natural del terreno

La magnitud de este sistema sugiere una planificación hidráulica muy avanzada, capaz de abastecer a una población significativa e incluso a instalaciones agrícolas o industriales del entorno.


Murallas, torres y restos del antiguo asentamiento

El yacimiento conserva también vestigios de las estructuras defensivas de la antigua ciudad. En diferentes puntos de la sierra se pueden identificar restos de murallas, torres y accesos fortificados, que protegían el núcleo urbano.

Los materiales hallados en superficie, principalmente cerámicas romanas, fragmentos constructivos y piezas metálicas, confirman que se trató de un asentamiento habitado y activo durante siglos.

Estos restos arqueológicos permiten reconstruir parcialmente la vida cotidiana de una comunidad que participaba en la economía regional de la Hispania romana.


Sierra de Aznar: una pieza clave en la red histórica de la Vía Lascutana

Hoy, el yacimiento de Sierra de Aznar se ha convertido en un lugar de interés para los amantes de la historia, el senderismo y el turismo cultural en la provincia de Cádiz.

El entorno natural de la sierra, junto con las vistas panorámicas sobre el paisaje de los Pueblos Blancos, convierten la visita en una experiencia que combina naturaleza, arqueología y patrimonio.

Aunque todavía quedan muchas preguntas abiertas sobre su pasado, el yacimiento de Sierra de Aznar constituye un testimonio excepcional del legado romano en el interior de Cádiz.

Su posible identificación con CALDVBA, su impresionante sistema hidráulico y su conexión con la VIA LASCVTANA lo convierten en un punto estratégico para comprender la organización del territorio en época romana.


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